Ayer me quede realmente sorprendido al ver un programa de T.V. que trataba sobre rob贸tica, en realidad ya llevan un tiempo sorprendi茅ndome con este asunto. Me parece que la 煤ltima vez fue con una noticia de la Universidad Complutense de Madrid, sobre la creaci贸n de PaCo un robot poeta.
En este programa de T.V. pude ver con mis propios ojos como se teledirig铆a una Rata por control remoto. Sobre la cabeza llevaba un peque帽o arn茅s con antena y un transmisor conectado a su cerebro, donde se le enviaban las 贸rdenes desde un ordenador. Sorprendentemente la rata obedec铆a sin rechistar todas las tareas de b煤squeda encomendadas. El cerebro de la rata es controlado por los cient铆ficos mediante impulsos el茅ctricos que lo estimulan y comentaban las multiples posibilidades de estos animales en situaciones de b煤squeda y rescate.
Al ser animales vivos es mucho m谩s f谩cil criarlos, alimentarlos y reproducirlos. Son mucho m谩s econ贸micos que construir complicados aparatos y su bater铆a aguanta sin problemas m谩s de 12 horas sin comer. Tambi茅n se realizaban interesantes experimentos de exploraci贸n, busqueda de comida y similares con robots tipo enjambre que se transmitian ordenes de forma muy similar a como lo realizan las hormigas o las abejas.
El cerebro utiliza impulsos el茅ctricos para comunicarse con sus organos, es el mismo lenguaje que utilizan las maquinas con las que es capaz de comunicarse perfectamente. La evoluci贸n no descansa ni un minuto y afortunadamente, si no me cae una teja encima y me liquida al instante, a煤n he de ver muchas m谩s cosas sorprendentes y maravillosas antes de palmarla.
Seg煤n cuentan los cient铆ficos de estas disciplinas, pronto nuestra ropa controlar谩 nuestras constantes vitales, avis谩ndonos de las necesidades de nuestro propio cuerpo, informaci贸n sobre la dieta ideal y cosas por el estilo. Si nadie lo remedia y finalmente me cae la teja encima, un chip implantado en mi cuerpo les indicar谩 a los m茅dicos, todo el historial m茅dico y la evoluci贸n de mis constantes vitales. S贸lo espero que mi amigo El Pollo me pague la operaci贸n.
Nos comunicaremos electr贸nicamente con nuestro entorno inmediato y seremos capaces de comunicarnos con una tetera o frigor铆fico. Podremos ver la tele o conectarnos a internet con s贸lo pensarlo. Los ciegos dispondr谩n de tecnolog铆a para ver virtualmente y lo parapl茅jicos sentir su propio cuerpo gracias a las m谩quinas. Las personas a las que les falte un brazo o alg煤n 贸rgano vital podr谩n llevar pr贸tesis que suplir谩n, mejoraran y perfeccionaran sus propias habilidades.
Las personas corrientes en vez de hacerse un tatuaje o comprase unas lentillas, incorporar谩n en su propio cuerpo nuevos chips y tecnolog铆a que les permita disponer de una conexi贸n permanente con el cibermundo desde su cerebro o de interesantes capacidades y habilidades de c谩lculo, memoria o visi贸n nocturna, por ejemplo.
La evoluci贸n de “El Hombre–Maquina” a comenzado y cada vez se parece m谩s a Blade Runner, una de mis pel铆culas favoritas de ciencia ficci贸n. No obstante estoy seguro de que a煤n se queda corta.
Una nueva era ha comenzado para el Homo Sapiens Sapiens…,
En este programa de T.V. pude ver con mis propios ojos como se teledirig铆a una Rata por control remoto. Sobre la cabeza llevaba un peque帽o arn茅s con antena y un transmisor conectado a su cerebro, donde se le enviaban las 贸rdenes desde un ordenador. Sorprendentemente la rata obedec铆a sin rechistar todas las tareas de b煤squeda encomendadas. El cerebro de la rata es controlado por los cient铆ficos mediante impulsos el茅ctricos que lo estimulan y comentaban las multiples posibilidades de estos animales en situaciones de b煤squeda y rescate. Al ser animales vivos es mucho m谩s f谩cil criarlos, alimentarlos y reproducirlos. Son mucho m谩s econ贸micos que construir complicados aparatos y su bater铆a aguanta sin problemas m谩s de 12 horas sin comer. Tambi茅n se realizaban interesantes experimentos de exploraci贸n, busqueda de comida y similares con robots tipo enjambre que se transmitian ordenes de forma muy similar a como lo realizan las hormigas o las abejas.
El cerebro utiliza impulsos el茅ctricos para comunicarse con sus organos, es el mismo lenguaje que utilizan las maquinas con las que es capaz de comunicarse perfectamente. La evoluci贸n no descansa ni un minuto y afortunadamente, si no me cae una teja encima y me liquida al instante, a煤n he de ver muchas m谩s cosas sorprendentes y maravillosas antes de palmarla.
Seg煤n cuentan los cient铆ficos de estas disciplinas, pronto nuestra ropa controlar谩 nuestras constantes vitales, avis谩ndonos de las necesidades de nuestro propio cuerpo, informaci贸n sobre la dieta ideal y cosas por el estilo. Si nadie lo remedia y finalmente me cae la teja encima, un chip implantado en mi cuerpo les indicar谩 a los m茅dicos, todo el historial m茅dico y la evoluci贸n de mis constantes vitales. S贸lo espero que mi amigo El Pollo me pague la operaci贸n.
Nos comunicaremos electr贸nicamente con nuestro entorno inmediato y seremos capaces de comunicarnos con una tetera o frigor铆fico. Podremos ver la tele o conectarnos a internet con s贸lo pensarlo. Los ciegos dispondr谩n de tecnolog铆a para ver virtualmente y lo parapl茅jicos sentir su propio cuerpo gracias a las m谩quinas. Las personas a las que les falte un brazo o alg煤n 贸rgano vital podr谩n llevar pr贸tesis que suplir谩n, mejoraran y perfeccionaran sus propias habilidades.
Las personas corrientes en vez de hacerse un tatuaje o comprase unas lentillas, incorporar谩n en su propio cuerpo nuevos chips y tecnolog铆a que les permita disponer de una conexi贸n permanente con el cibermundo desde su cerebro o de interesantes capacidades y habilidades de c谩lculo, memoria o visi贸n nocturna, por ejemplo.
La evoluci贸n de “El Hombre–Maquina” a comenzado y cada vez se parece m谩s a Blade Runner, una de mis pel铆culas favoritas de ciencia ficci贸n. No obstante estoy seguro de que a煤n se queda corta.
Una nueva era ha comenzado para el Homo Sapiens Sapiens…,